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La importancia de la formación económica en los colegios

formación económica en los colegios

Recuerdo que en los últimos años del bachillerato que me tocó estudiar había una asignatura troncal que se llamaba Formación del Espíritu Nacional (FEN), donde además de los valores propios del Movimiento Nacional te intentaban inculcar algunos conceptos sobre teoría económica. La asignatura era un verdadero tostón, pero lo cierto es que la parte dedicada a los conceptos económicos quizás tuvo algo que ver en mi decisión posterior de estudiar Económicas. La asignatura desapareció de los planes de estudios antes de finalizar el franquismo, con la Ley General de Educación de 1970.

Hoy en día, salvo los que estudian un bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales, no se imparte ninguna asignatura en nuestro sistema educativo que explique el comportamiento del sistema económico donde nos ha tocado vivir. Vivir en un mundo de escasez de recursos, donde los precios se fijan en los mercados en función de la oferta y la demanda, donde la libertad de comercio y las garantías jurídicas son la fuente que lo sustenta debería ser motivo suficiente para que nuestros políticos fomentaran su divulgación.

Hoy nos causa pavor el problema de "las preferentes", cuando de preferentes no tienen nada, si acaso son preferentes para el engaño, y todo por un defecto de formación, de capacidad crítica, de análisis, de entendimiento, de comprensión... que no se inculca en nuestros estudiantes. Muchas veces pienso que en realidad es lo que quieren los políticos, tener muchos "borregos" siguiendo su paso y no ciudadanos formados con capacidad para tomar sus decisiones. Nuestros políticos prefieren estar al mando de órganos de control, de supervisores que guíen nuestros pasos... es mejor para ellos. Nuestra vida en sus manos.

Nuestros políticos no están interesados en la materia económica, ya que primero a muchos les haría pensar qué pinto yo aquí, y por otro lado haría que muchos votantes también tuviesen capacidad para pensar cuál es el fin de tal o cual estamento o cargo público o política de gasto. También daría capacidad a los ciudadanos para analizar a qué se destinan sus impuestos y si no hay otras formas más eficientes de gastarlos.


Ayer causó pavor la noticia de The Telegraph "España es oficialmente insolvente: coja su dinero mientras pueda". Como en otras ocasiones los medios oficiales y la corte que le circunda se pusieron en contra de la prensa de la "Pérfida Albión". Pero señores, insolvencia es la falta de capacidad de pagar tus deudas a su vencimiento. Nadie es insolvente mientras alguien te esté continuamente renovando tus préstamos a su vencimiento, mientras tengas a unos inversores financiándote todos tus excesos presupuestarios. 


España desde 1999 hasta 2012 aumentó su deuda en 2,4x (de 361.775 millones de euros a 883.873 millones), cerrando en este período sólo 3 años con supéravit (2005 a 2007). Las estimaciones apuntan a que en 2016 nuestra Deuda PDE alcanzará los 1,12 billones de euros. Para años sucesivos tampoco se espera supéravit en las cuentas públicas, lo que marcaría el cambio de ciclo y el empezar a amortizar realmente deuda. Algunos piensan que es problema de la crisis solamente, pero que luego se van a recuperar los ingresos y asunto solucionado. Parece que no se acuerdan del boom de ingresos de nuestra burbuja inmobiliaria y como los gastos se amoldaron con creces a ella.


Si vemos los números - muchas veces tozudos, dicen algunos - desde el diferencial de gastos sobre ingresos para el período de 1999 a 2012, observaremos que nuestras Administraciones gastaron 5,188 billones de euros frente a unos ingresos de 4,74 billones (se gastó un 9,4% más que se ingresó). Pues bien, nuestra "solvente España" plantea en su plan de viabilidad de 2013 a 2016 un plan de gastos de 1,823 billones de euros y de ingresos previstos de 1,623 billones ( gastar un 12,36% más que ingrese), es decir no amortizar ni un ápice de deuda y además que le amplíen su crédito en unos 200.000 millones de euros. Esto, en mi pueblo, es insolvencia.


Todo esto me lleva a una conclusión. España no es solvente y vive de la caridad de financiación de inversores muy arriesgados e indirectamente de las inyecciones masivas del BCE canalizadas a través del sistema bancario y otros bancos centrales. Que las primas de riesgo bajen, que el coste del dinero baje, no es síntoma de un buen funcionamiento del mercado en su asignación de precios frente a riesgo, sino a una descarada intervención de los bancos centrales por mantener unas Administraciones Públicas inviables y carentes de toda credibilidad para tomar las medidas estructurales que conduzcan hacia el equilibrio (yo diría supéravit, pues ¿quién pagará la deuda? ¿se la quieres dejar a tus hijos? Eso yo lo llamo insolidaridad con nuestros descendientes).


Pero claro ¿quién cuenta esto? ¿Quién explica la escasez de recursos? ¿Quién explica que los servicios que se prestan tienen un coste que no se financia con los impuestos que se recaudan? ¿Quién explica que hemos creado una "burrocracia" administrativa en el Estado que no se mantiene sólo con los impuestos? Y finalmente, aunque 1+1=2, ¿cuántos hay capacitados o formados para entender y transmitir estos conceptos?


Mucho tienen que cambiar las cosas en este país, y de igual forma que se celebran fiestas, funciones teatrales, de música o de danza, ya es hora que también tengan cabida en nuestros institutos al menos pequeñas charlas dedicadas a explicar el mundo en que vivimos.

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