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Se impone en los surtidos la vuelta a lo local

La Catalana fábrica de pastas y harinas


Las marcas locales, para los clientes de su área de influencia, tienen valores muchas veces de grandes marcas. El error de gran parte la distribución organizada fue dar de baja esas referencias, al tener en sus plataformas y negocio escaso volumen. Pensaban más en optimizar sus procesos que en satisfacer a sus clientes. Como no tuvieron visión de cliente, y para éstos esas marcas eran tan importantes como el Nescafé y la Coca-Cola por ej. pues la llevaban consumiendo toda la vida, muchos tuvieron que fraccionar sus compras y seguir yendo a su tienda de toda la vida, a la del barrio que seguía manteniéndolas en su surtido... ¡este tendero de barrio sí sabía lo que satisfacía a sus clientes!


Conozco grandes cadenas que cuando accedieron a los mercados de la Costa Tropical (Almuñécar, Motril, Salobreña) pensaron que podían prescindir de la Sémola de la Catalana o del Ron Pálido Montero, cuando en los usos culinarios locales (las migas de sémola) y de ambiente festivo, respectivamente, eran líderes con diferencia de su mercado. Eran grandes marcas en sus mercados locales.


Muchas veces estas referencias locales subsistieron gracias a que quedaron referenciadas en algunos pequeños operadores locales, aunque con mucha dificultad.

Hoy muchos grandes operadores se han dado cuanta de su error y quieren volver a captar la atención del cliente que expulsaron incorporando de nuevo esas marcas locales.

Hoy se impone de nuevo lo local, que no es más que satisfacer la demanda de tus clientes en cada establecimiento que tengas y no volver la espalda a sus demandas.

Si todavía no tienes clara la importancia que tiene el cliente para tu empresa, te recomiendo que leas  este artículo "La verdadera importancia del cliente para las empresas".

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La importancia de la formación económica en los colegios

formación económica en los colegios

Recuerdo que en los últimos años del bachillerato que me tocó estudiar había una asignatura troncal que se llamaba Formación del Espíritu Nacional (FEN), donde además de los valores propios del Movimiento Nacional te intentaban inculcar algunos conceptos sobre teoría económica. La asignatura era un verdadero tostón, pero lo cierto es que la parte dedicada a los conceptos económicos quizás tuvo algo que ver en mi decisión posterior de estudiar Económicas. La asignatura desapareció de los planes de estudios antes de finalizar el franquismo, con la Ley General de Educación de 1970.

Hoy en día, salvo los que estudian un bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales, no se imparte ninguna asignatura en nuestro sistema educativo que explique el comportamiento del sistema económico donde nos ha tocado vivir. Vivir en un mundo de escasez de recursos, donde los precios se fijan en los mercados en función de la oferta y la demanda, donde la libertad de comercio y las garantías jurídicas son la fuente que lo sustenta debería ser motivo suficiente para que nuestros políticos fomentaran su divulgación.

Hoy nos causa pavor el problema de "las preferentes", cuando de preferentes no tienen nada, si acaso son preferentes para el engaño, y todo por un defecto de formación, de capacidad crítica, de análisis, de entendimiento, de comprensión... que no se inculca en nuestros estudiantes. Muchas veces pienso que en realidad es lo que quieren los políticos, tener muchos "borregos" siguiendo su paso y no ciudadanos formados con capacidad para tomar sus decisiones. Nuestros políticos prefieren estar al mando de órganos de control, de supervisores que guíen nuestros pasos... es mejor para ellos. Nuestra vida en sus manos.

Nuestros políticos no están interesados en la materia económica, ya que primero a muchos les haría pensar qué pinto yo aquí, y por otro lado haría que muchos votantes también tuviesen capacidad para pensar cuál es el fin de tal o cual estamento o cargo público o política de gasto. También daría capacidad a los ciudadanos para analizar a qué se destinan sus impuestos y si no hay otras formas más eficientes de gastarlos.


Ayer causó pavor la noticia de The Telegraph "España es oficialmente insolvente: coja su dinero mientras pueda". Como en otras ocasiones los medios oficiales y la corte que le circunda se pusieron en contra de la prensa de la "Pérfida Albión". Pero señores, insolvencia es la falta de capacidad de pagar tus deudas a su vencimiento. Nadie es insolvente mientras alguien te esté continuamente renovando tus préstamos a su vencimiento, mientras tengas a unos inversores financiándote todos tus excesos presupuestarios. 


España desde 1999 hasta 2012 aumentó su deuda en 2,4x (de 361.775 millones de euros a 883.873 millones), cerrando en este período sólo 3 años con supéravit (2005 a 2007). Las estimaciones apuntan a que en 2016 nuestra Deuda PDE alcanzará los 1,12 billones de euros. Para años sucesivos tampoco se espera supéravit en las cuentas públicas, lo que marcaría el cambio de ciclo y el empezar a amortizar realmente deuda. Algunos piensan que es problema de la crisis solamente, pero que luego se van a recuperar los ingresos y asunto solucionado. Parece que no se acuerdan del boom de ingresos de nuestra burbuja inmobiliaria y como los gastos se amoldaron con creces a ella.


Si vemos los números - muchas veces tozudos, dicen algunos - desde el diferencial de gastos sobre ingresos para el período de 1999 a 2012, observaremos que nuestras Administraciones gastaron 5,188 billones de euros frente a unos ingresos de 4,74 billones (se gastó un 9,4% más que se ingresó). Pues bien, nuestra "solvente España" plantea en su plan de viabilidad de 2013 a 2016 un plan de gastos de 1,823 billones de euros y de ingresos previstos de 1,623 billones ( gastar un 12,36% más que ingrese), es decir no amortizar ni un ápice de deuda y además que le amplíen su crédito en unos 200.000 millones de euros. Esto, en mi pueblo, es insolvencia.


Todo esto me lleva a una conclusión. España no es solvente y vive de la caridad de financiación de inversores muy arriesgados e indirectamente de las inyecciones masivas del BCE canalizadas a través del sistema bancario y otros bancos centrales. Que las primas de riesgo bajen, que el coste del dinero baje, no es síntoma de un buen funcionamiento del mercado en su asignación de precios frente a riesgo, sino a una descarada intervención de los bancos centrales por mantener unas Administraciones Públicas inviables y carentes de toda credibilidad para tomar las medidas estructurales que conduzcan hacia el equilibrio (yo diría supéravit, pues ¿quién pagará la deuda? ¿se la quieres dejar a tus hijos? Eso yo lo llamo insolidaridad con nuestros descendientes).


Pero claro ¿quién cuenta esto? ¿Quién explica la escasez de recursos? ¿Quién explica que los servicios que se prestan tienen un coste que no se financia con los impuestos que se recaudan? ¿Quién explica que hemos creado una "burrocracia" administrativa en el Estado que no se mantiene sólo con los impuestos? Y finalmente, aunque 1+1=2, ¿cuántos hay capacitados o formados para entender y transmitir estos conceptos?


Mucho tienen que cambiar las cosas en este país, y de igual forma que se celebran fiestas, funciones teatrales, de música o de danza, ya es hora que también tengan cabida en nuestros institutos al menos pequeñas charlas dedicadas a explicar el mundo en que vivimos.

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La Pérdida en ultrafrescos



Con motivo de iniciar desde nuestra consultoría la colaboración con (Newfield Tech) he tenido que explicar en algunas reuniones con empresas del sector qué servicios se podrían desarrollar desde esta plataforma. Os recuerdo el artículo que escribí del primer contacto que tuvimos con esta empresa "Un plan de prevención de la Pérdida mejorará tu margen".


Al hilo de la presentación de los servicios de Newfield Tech, siempre acabábamos hablando de la Pérdida de Ultrafrescos, por la dificultad que plantea su gestión, y de las iniciativas que algunos ponían en marcha para su control. 

Voy a acotar la nomenclatura sobre la Pérdida y me centraré en los ultrafrescos: 
  • Pérdida conocida: Es la mercancía que hemos comprado, deja de ser apta para su consumo o comercialización y es registrada y valorada. 
  • Pérdida desconocida: Es la mercancía que hemos comprado pero no se ha vendido, ni tampoco se ha registrado como pérdida conocida, y nos aparece como faltante cuando realizamos un inventario o recuento físico, es el valor de la diferencia entre el stock teórico y el conteo. 
  • Merma natural o por desecación: Es la pérdida desconocida que nace por la pérdida de agua de los productos de ultrafrescos, como yo digo coloquialmente “por la acción del viento”. Cuantos más días prolongues la estancia de estos productos en tu almacén o en tu lineal, o en tu vitrina o exposición, tienes una mayor pérdida de peso y que no puedes vender finalmente. 
  • Pérdida o merma propia del escandallo de producción o de la manipulación para la puesta en venta de algunos productos. Esta es la que surge por ejemplo cuando compramos carnes con hueso y luego se despiezan o manipulan para hacerlas aptas para la demanda de nuestros clientes. Las secciones donde se da este tipo de merma son las de carnicería, pescadería fresca y en menor medida en la de charcutería al corte (jamón curado con hueso al corte por ej.). 
Cada una de las tipologías enumeradas de Pérdida requiere de unos elementos de gestión y de control distintos, si quieres que ésta adquiera valores mínimos. En esto de la pérdida, podemos no hacer nada y dejar que todo se convierta en desconocida, o gestionar y controlar de forma que la desconocida adquiera valores mínimos y a la conocida se le vayan “cerrando puertas” hasta minimizarla

Gestionar la merma que procede de escandallos no es fácil. Es necesario tener unos escandallos diarios por proveedor y mantener históricos de manipulación y preparación de productos para obtener unos costes estándar, desde los que partir para el cálculo del margen teórico diario, en lugar de partir de los costes de compra de producto base. Así que adquiere relevancia la selección de estas referencias, pues en muchas ocasiones nuestros programas informáticos no nos dejarán entrar en la introducción de costes estándar y tendremos que tener unos códigos distintos para la recepción de producto (la compra) y otros para la venta. Desde este análisis, también podremos discernir por ejemplo qué carniceros o pescaderos tienen asumidas mejores técnicas de manipulación, pues siempre arrojan menores sobrantes de producto no útiles para la venta (tienen mejores rendimientos en los escandallos y sus márgenes mejoran sobre el estándar base). De igual forma, nos dejará a la luz el rendimiento que nos ofrece cada proveedor, de forma que podamos hacer comparativos reales en función de los costes estándar y no en función de los precios de coste de las piezas tal y como se recepcionan. 

Muchas veces no son sólo escandallos, sino simples adaptaciones del producto, de cómo se recepciona a cómo se expone para la venta, las que inciden en el coste estándar. Me refiero al caso de compra de carnes ya manipuladas, aptas para la venta, que se recepcionan envasadas al vacío - refrigeradas o congeladas -, pero que pierden entre envoltorio de plástico y agua del 2% al 5%, amén del nivel de “limpieza” a que haya que someter el producto para ponerlo a la venta. Aquí también es necesario para valorar a los proveedores realizar escandallos y trabajar con costes estándar, sino estaremos perdiendo una información muy valiosa que incide en los resultados de nuestras secciones. 

La merma natural o desecación nace básicamente por la baja rotación de los productos almacenados o expuestos a la venta. Digo básicamente, porque hay productos como las verduras (sección de frutería) que pueden llegar a perder más de un 2% de su peso sólo por la acción del transporte desde el almacén central hasta las tiendas. Otras secciones como la carnicería, cuando mantienen días de stock por encima de los 3 días empiezan de igual forma a perder peso y según mi experiencia, digamos que pierden alrededor de un 1% a diario a partir de los tres días expresados. En el caso de la sección de charcutería al corte, sin jamones por piezas, por encima de los 15 días de stock ya empieza a plantear problemas graves de merma, especialmente por los productos curados sin protección (quesos, embutidos en tripa, etc...), y sino haced la prueba con un salami a temperatura ambiente durante una semana (merma > 2%). Bueno, y si hablamos de pescadería fresca, más de 2 días de stock es un despropósito. Algunos piensan que los congelados de pescadería no pierden peso, pero están equivocados, y más cuando son vendidos ya descongelados en la mesa de fresco, donde pueden llegar a perder hasta un 10% de su peso (dependiendo del glaseado que lleven incorporado). 

Al final, lo que subyace en todo el sistema de gestión de estas secciones es la importancia de una buena selección de referencias y una buena selección de proveedores, además de una correcta manipulación desde el área comercial, logística y operativa de la empresa. Como ya sabéis, el control de la cadena de frío resulta vital para minimizar la merma (la falta de frío aumenta la pérdida de agua) y no sólo por la vida útil de los productos y la imagen de calidad que proyecta hacia nuestros clientes. 

Entre las iniciativas de control que algunos venían practicando destaco la del empresario que expresaba que la pérdida y los márgenes bajos eran debidos a la realización de pésimos inventarios (conteos) en sus tiendas. Esto lo corroboraba con el hecho de que si los hacía repetir o aumentaba la frecuencia de los conteos, mejoraban los resultados sustancialmente. 

Le respondí que yo trabajé hace bastantes años con un distribuidor que tenía esa política “por bandera”, pero que realmente no mejoraba ni los procesos ni entraba en la raíz de los problemas de gestión del margen que era el auténtico meollo del asunto. Así que cuando un carnicero que realizaba en su sección un inventario mensual, le obligas a realizar un conteo tras otro hasta alcanzar el margen objetivo, éste siempre se alcanzaba en la segunda ocasión ya que lo que hacía era manipularlos e inflar las cantidades para que lo dejases vivir tranquilo. El problema venía a posteriori, al siguiente mes, pero mientras tenía un mes para “trapichear” con malas o buenas prácticas de manipulación o solicitando mercancía gratuita a algún proveedor, lo que al final restaba margen de maniobra al gestor de compras del producto. 

Por último, os dejo la tabla que marcó mis objetivos cuando trabajé con las secciones de ultrafrescos:

Muchas veces los operadores, siempre con necesidades de mejorar márgenes, entablan batallas continuas contra su pricing (aumentando precios de venta) cuando disponen de una fuente continua con la que mejorarlos como es la gestión de la Pérdida, y que además no les acarrea problemas de imagen de precios con sus clientes.

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El ritmo del concurso puede destruir a Pescanova


Cuando se entra en concurso de acreedores la maquinaria legal empieza a trabajar y el ritmo de la empresa cambia, al igual que su timing operativo. Lo importante en el concurso es garantizar un buen uso de los recursos disponibles para resarcir en primer lugar a la masa acreedora y después a sus accionistas, bien con un plan de viabilidad apoyado por éstos o por una liquidación ordenada que minore sus pérdidas.


Una vez nombrados los administradores concursales, se inicia el aterrizaje para esclarecer la situación. Esto lleva tiempo y una empresa como Pescanova no sabemos si se lo podrá permitir, y mas sin haber aclarado sus estados financieros del cierre de ejercicio de 2012, lo que daría cierta luz sobre la viabilidad de la empresa. Aquí parece que, la anterior dirección, en lugar de dar luz a sus negocios prefiere la oscuridad, y esto no lleva más que a un camino. La marca Pescanova, el valor inmaterial de su marca, está en riesgo y mucho me temo que durante el devenir del concurso su valor en el mercado llegue a su mínimo e incluso cero. Si los productos de Pescanova dejan de llegar a los puntos de venta con fluidez, la marca desaparecerá de los lineales de congelados y la marca perderá su valor.

Sin un informe de situación y sin aclarar sus deudas quién estará dispuesto a poner dinero para seguir manteniendo la empresa, los empleos, las piscifactorías,... Aquí parece que desde la antigua dirección se apuesta al rescate público y sobre todo cuando desde el ámbito político se juega a la demagogia expresando que Pescanova es una empresa sistémica, cuando sistémicas son todas las empresas en su microcosmos de relaciones. Pero si cae Pescanova no caerá el sector de los productos ultracongelados, ni el sector pesquero, ni a todos sus acreedores los llevará a la ruina y éstos a su vez a otros. Pescanova no es el sistema financiero, ni es un banco del sistema con una cuota del 30% del mercado, no nos equivoquemos.

El problema de Pescanova podría verse agravado desde el propio sector de la comercialización que lo sustenta, desde la distribución organizada alimentaria. Si hay escasez de producto, si empiezan a bajar los envíos, si empiezan a surgir problemas con algunas referencias, el distribuidor va a reaccionar, pues en muchos casos algunas referencias eran para éstos únicas en la categoría y el distribuidor tiene que dar alternativas al cliente finalista.

Por otro lado, si la distribución organizada no tiene seguridad sobre la continuidad de la empresa empezará a liquidar las plantillas comerciales con los saldos pendientes de cobro y esto reducirá la capacidad de ingresos a corto plazo de Pescanova agravando su situación. Las consignas desde la dirección financiera de las distribuidoras es clara, no querrán formar parte de la masa acreedora, si acaso de la deudora, nunca de la acreedora.

Y por último, la dirección comercial de Pescanova ¿puede adquirir compromisos con los grandes distribuidores y firmar las plantillas comerciales anuales?. Me temo que no, pues desconoce hacia dónde puede llegar el mal de la suspensión de pagos y su traslado a los mercados, a otras empresas vinculadas y sus suministros en origen. Cuanto más se demore el esclarecimiento sobre la viabilidad de la empresa, peor será para sus acreedores, accionistas y trabajadores.

Así que me temo que por muy buenos que sean los Administradores judiciales en su campo de trabajo, de auditoría y de control, no tienen ni idea del funcionamiento del sector donde se desenvuelve la empresa. Lo más probable es que cuando pasen tres meses y ya se tenga un informe de la situación el producto apenas esté en el mercado, y entonces ¿cuánto valdrá la marca Pescanova?

Hace poco tiempo tuvimos una experiencia parecida con Dhul. ¿Cuándo vale recuperar una marca hoy en el sector de la distribución cuando las marcas de distribuidor copan el mercado, o sus competidores al acecho están deseosos de aumentar sus dominios? La mente es frágil y los consumidores cuando no encuentran un producto optan por otro similar, a los que en muchos casos se fidelizan, siendo tremendamente difícil el retorno a los antiguos productos si es que estos en algún momento vuelven al mercado.

Para salvar el valor de la marca hay que actuar con rapidez. Si se vende la marca, se podría ayudar con esos fondos a salir del atolladero al sector productivo de la empresa (captura y acuicultura). Si se propone una joint venture temporal para mantener la marca en el mercado, con alguien que le aporte financiación a cambio de la comercialización, habría que tener una visión de largo plazo para una vez saneada la empresa propiciar una integración, por ej. Maheso, Findus, La Cocinera,.... Ambas pueden ser una forma de salvar la empresa o al menos no perder el valor inmaterial de la marca.

Esperemos no obstante que los administradores concursales, además de visión económica y de control, tengan visión comercial y sepan defender el valor inmaterial de las marcas de Pescanova.

El Juez había ya ha suspendido de sus facultades de administración y disposición al Consejo de Administración, a la que se ha opuesto la empresa con su recurso de reposición. La CEP (Confederación de Empresarios de Pontevedra) apoya (aquí) la vuelta de su Presidente “Manuel Fernández de Sousa-Faro”, pero pienso... después de todo lo que se escucha, de lo que se oye y de la falta de transparencia y de información que se ha difundido desde la empresa ¿para qué tener de nuevo al Sr. Manuel Fernández?.

En muchas empresas, sus fundadores o sus directivos desaparecen y no pasa nada. La operatoria diaria del negocio descansa sobre los mandos intermedios y sobre otros estamentos de la dirección, y si esto no era así en Pescanova es porque tendría más visos de “cortijo privado” que de empresa. La decisión es ¿va a cambiar algo manteniendo al “amo del cortijo” en la empresa? Estoy seguro que preceptos legales le asisten con su recurso de reposición para su vuelta, pero ¿emanará la información oculta de igual forma con Don Manuel en la empresa?

Espero que el Juez tome la mejor decisión para la compañía y que sus administradores concursales se rodeen no sólo de conocedores del mundo de las finanzas, sino también de expertos del sector pesquero y de la distribución de alimentos. La inversión de los accionistas y acreedores financieros, el crédito de sus proveedores y los más de 10.000 puestos de trabajo de la empresa están en manos de los nuevos administradores, en manos de los administradores concursales.

Puede ser de interés el enlace a la noticia del diario Expansión: “Deloitte acepta la administración concursal de Pescanova”.

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Sr. Rajoy, estoy en desacuerdo con su planteamiento de estabilidad


Todavía me quedaban ciertas esperanzas de que Rajoy iría a coger el toro por los cuernos, pero a la primera señal de debilidad de sus compañeros de la Zona Euro - al ver las cifras de desempleo - aprovecha no para consolidar una rebaja de impuestos que libere efectivo en los bolsillos de empresas y familias, sino en seguir extrayéndolo con nuevos aumentos de impuestos. En lugar de gestionar una rebaja del gasto que se muestra insostenible a largo plazo, más impuestos para financiarlo.

Recibió una herencia terrible en 2011, pero a la que también contribuyó desde las Administraciones que gestionaba, en el ámbito local o en las comunidades autónomas donde gobernaba. ¡Ya está bien de seguir quejándose!

En esta imagen tenéis los Objetivos de Estabilidad planteados por nuestro Gobierno para el período de 2013-2106, deberías reflexionar sobre los datos que aporta:

Recibió un país con un Gasto situado en los 480.111 millones de euros (un 26,45% superior a sus ingresos), unos Ingresos de 379.671 millones y una Deuda PDE de 736.468 millones (69,3% s/ PIB y 1.9x los ingresos). 

También recibió un sistema financiero "tocado", especialmente la parte gestionada desde el ámbito político (por todos los partidos políticos y las fuerzas vivas) como eran las Cajas de Ahorros a las que ha tenido que recapitalizar con ayuda de todos los contribuyentes, mientras otras entidades fueron capeando el temporal a costa de sus sufridos accionistas. Desde luego, no habríamos llegado a esta situación si el Banco de España y sus cargos políticos (de ambos partidos) al frente hubiesen hecho bien los deberes, no dejando que las entidades bajo su control asumieran más riesgos de los que eran prudentemente aconsejables. Pero había que dejar que la alegría fluyese, que las familias vivieran en una orgía infinita de crédito que alimentó la burbuja inmobiliaria, hasta que explotó. Esta burbuja alimentó no a un sector productivo, de alta tecnología, vanguardista que nos haría liderar un segmento internacional de mercado y nos convertiría en una potencia exportara, sino a la producción de viviendas, un sector de corta vida y altas necesidades de mano de obra... pero, se acabó la vivienda, se acabó el trabajo.

A su vez, el ladrillo nubló la visión de nuestros políticos y sus fuerzas vivas (empresarios y sindicatos) que le acompañaban tolerando subidas de salarios por encima de los niveles de productividad de las empresas, lo que al final propició la deslocalización de nuestro tejido industrial. España parece que hoy sólo tiene sólo una industria, el SOL, y no creo que con esta seamos capaces de alimentarnos en el futuro.

Ahora, en lugar que disminuir el Gasto un 25% nos propone una pequeña reducción, oscilando de los 452.201 millones de euros previstos para el 2013 a los 460.006 millones para el 2016. Y los Ingresos, aumentando paulatinamente (es decir, extrayéndoselos a los contribuyentes poco a poco), desde los 385.948 millones a los 429.490 millones de 2016. Recibió una Deuda de 736.468 millones de euros y entregará en 2016 una 1,12 billones de euros. ¿A esto llamamos plan de estabilidad? ¿Llama estabilidad a pagar de 2012 a 2016 unos 148.400 millones de euros de gastos financieros? ¿De esta forma piensa poner dinero en los bolsillos de los contribuyentes para que aumenten su consumo? Y además, presiona más a las empresas y familias al captar el poco dinero que queda liberado del desapalancamiento (disminuir los activos o capitalizar) que impone Balisilea III a las entidades financieras, yendo a parar al agujero negro de las Administraciones Públicas, a financiar su déficit creciente.

Cuando se habla de reducir Gasto, muchos se asustan. No hablamos de dejar de gastar en prestaciones básicas, hablamos de gestionar bien los recursos escasos que los contribuyentes ponen en manos de los administradores públicos, de reducir ineficiencias, de reducir cargos sin sentido (la mayoría de corte político), de prestar servicios de calidad homologables y que pasen evaluaciones continuas... hay que poner freno al gasto improductivo, al gasto del boato, al gasto para captar votos cautivos, al gasto para captar el voto del subsidiado,...

Pero la gran partida de Gasto a reducir es el gasto de "la casta política", el de su mantenimiento cuando ocupan cargos sin sentido (ej. en Andalucía, delegado del vicepresidente ¡toma ya!, uno por provincia). Esta es la lacra de nuestro sistema y el Sr. Rajoy no quiere acometerla, le da susto, no se siente el líder capaz de acometerla. Pues el susto está ahí, dentro de 4 años estaremos en peor situación, con mayor Deuda Pública, con una extracción de impuestos superior y manteniendo una administración elefantiásica. Algunos piensan que es sólo cuestión de las Comunidades Autónomas y del Estado, pero la reducción empieza desde abajo, desde los Ayuntamientos que parecen estados o reinos y donde se gasta hasta el límite (hasta el déficit "cero"), pero ¿quién paga los 41.967 millones de deuda?. Los Ayuntamientos tienen que reducir sus Gastos ¡YA!, basta de boato, de fiestas que sólo sirven para alegrar unos instantes la vida, pero que no dan trabajo, no producen trabajo a largo plazo.

Muchos ayuntamientos tenían que aprender del Ayuntamiento de Torrelodones y sus gobernantes (plataforma de ciudadanos) sobre cómo bajar los Gastos Municipales, una herencia que les dejó el PP en el municipio.

El Sr. Rajoy, y su mayoría absoluta, ya han perdido un tiempo precioso para acometer medidas que de verdad ayuden a salir de la crisis. Hasta ahora, salvo la recapitalización bancaria necesaria para que el crédito circule, todo han sido parches. Mariano, ¿qué esperas para cerrar las Diputaciones y el Senado? ¿No hay bastantes Diputados para realizar ellos sólos la labor legislativa, sino que además necesitan ayuda de los Senadores?

Pero quizá Rajoy no quiera liderar el cambio, parece que quiere que el cambio se produzca desde un Gobierno de Concentración Nacional... tiene pinta de eso, no es capaz.

Por último, le propongo: baje los impuestos, baje el gasto, deje dinero en poder de los contribuyentes, restablezca la separación de poderes, corte de raíz al corrupto (que desaparezca, sea quien sea), dote de medios a los tribunales de justicia y órganos fiscalizadores, impulse una educación de calidad y motor de innovación, promueva la libertad empresarial, promueva la libre competencia, fomente la innovación y las inversión en nuevas tecnologías, acabe con las subvenciones que entorpecen la formación de precios, equipare las prebendas del cargo público al ciudadano de pié, dé garantías jurídicas a la libre contratación entre las partes, introduzca la competencia en los servicios que presta la Administración,... Esto está en su mano.

Sr. Rajoy, podrá pasar a la historia como un gran estadista, o bien pasar como un político mediocre. La decisión es suya, pero nos afecta a todos y a las generaciones futuras.

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