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El desplazamiento del eje europeo de Paris-Berlín a Londres-Berlín

12/02/2013 Economistas críticos
Fuente: www.abc.es

En la UE siempre “se hace historia”, como en esta última Cumbre que es la primera vez que los 27 rebajan el presupuesto comunitario. Se acabaron las épocas de gastos superfluos, dejando paso a una más estricta asignación de las partidas.
Los datos son contundentes: Reino Unido es el primer socio comercial de Alemania cuyo intercambio comercial ya supera los 153.000 millones de euros.
Gracias a Cameron, Merkel se ha salido con la suya, ya que el presupuesto europeo queda reducido en 34.000 millones de euros.
La primera pregunta que puede formularse es: ¿ha sido una victoria de Merkel respecto a Paris, o una derrota de Hollande frente al Ejecutivo alemán? Desde que Hollande y Merkel no están en la misma sintonía que la canciller tenía con Sarkozy, quién podía pensar que se apoyaría en el premier británico!!

Qué partidas afectará la reducción del presupuesto
La reducción del presupuesto europeo afectará fundamentalmente a infraestructuras (transporte, energía y telecomunicaciones), lo cual es especialmente grave toda vez que desde la Comisión se ha venido alertando sobre un déficit en la implementación en infraestructuras del Mercado Único Europeo (aspectos clave para la mejora de la competitividad de las economías europeas).
En menor medida, también se han reducido las partidas de competitividad, ciudadanía, exteriores y desarrollo, y administración. Aunque surge una novedad que teóricamente beneficia a España: 6.000 millones para la creación de empleo.
La obsesión por el presupuesto ha hecho pasar desapercibidas, o mejor dicho, inexistentes, debates sobre los temas profundos por los que atraviesa la UE: la recesión económica que no ha sido superada aún; no menos importante la crisis institucional del euro que ningún analista internacional que se precie, puede considerarla como superada; el altísimo nivel de paro a nivel europeo (25 millones) con especial virulencia en países como España que está en los 6 millones de parados.
Pero como venimos denunciando en artículos anteriores, la propia dinámica de la UE, requiere ahora de que el Europarlamento apruebe lo acordado por los 27. Hay que tener en cuenta las declaraciones recientes de su presidente Martin Schultz, quejándose sobre la falta de vocación europea por el crecimiento y la obsesión por la austeridad. Puede hacer uso de su derecho de veto y complicarse aún más la cosa.

La victoria de Cameron no es una victoria para la Europa del sur
Que Cameron se felicite de la victoria como prueba de que su estrategia directa respecto a Europa ha ido cobrando dividendos, debe ser un motivo de preocupación para la Europa del sur.
Es que el “viejo eje” franco alemán es mejor para la Europa Mediterránea que el “nuevo eje” anglo-germánico, porque Francia defiende las mismas posiciones que Italia y España, cuando ahora podemos enfrentarnos a una decidida y clara filosofía preeminentemente del norte y centro de Europa, claramente adversa a seguir “pagando facturas” de los países más expuestos. 
Y no sólo eso, el “nuevo eje” anglo-germánico va contra la salida de la crisis institucional europea: no puede existir más Europa y mayores competencias europeas si no existe mayor presupuesto europeo. 

Persiste aún una gran fragilidad en la construcción europea
Hay cosas que no se entienden y ponen en evidencia la fragilidad de la construcción europea, por ejemplo, que Cameron pretenda hacer un referéndum en 2017 para determinar si Reino Unido se queda o no finalmente en la UE, cuando los presupuestos que acaban de consensuarse en la Cumbre, llegan a 2020.
¿Qué hará entonces el gobierno británico si la voluntad de los ciudadanos es no permanecer en la UE? ¿Se está previendo una alternativa en Bruselas para que un socio de estas características, se salga del plato? ¿O es quizás que hay un “underground” (muy oculto aún) con las intenciones de Alemania y su núcleo duro, de no solamente marcar diferencias con la Europa de 2º velocidad, sino definitivamente construir una UE que prescinda de los países mediterráneos?
Lo que sí es cierto que por más que se ha cedido soberanía económica a Bruselas, en los hechos sigue existiendo y de manera preocupante, una unión que depende de las decisiones intergubernamentales de los acuerdos de socios, más que de la decisión política de Bruselas. Esto es lo que Cameron combate duramente, porque no quiere quedar entrampado en los vericuetos burocráticos de Bruselas, por eso defiende el funcionamiento de una Europa más parecida a una “cooperativa” económica que a una unión política.

La pobreza en el sur no ayuda a la cohesión económica y social europea
Si los países del sur son cada vez más pobres y tienen menos relación comercial con los del norte, entonces éstos tendrán menos motivos por los cuales luchar para mantener la Unión europea política y económicamente cohesionada.

¿Es factible una ruptura en bloque entre el norte y el sur?
De momento ya podemos ver dos grupos claros:
a) El que encabezan Reino Unido, Alemania, Holanda y países nórdicos.
b) El que constituyen Francia, Italia y España al que se les puede añadir Grecia y Portugal.
Lo que divide a estos dos grupos son sus datos de paro y sus intereses comunes en materia agropecuaria, aspectos que tienen mucha importancia a la hora de diseñar el presupuesto económico.
Por otro lado hay dos aspectos que debe mejorar la Unión europea:
1º- El hecho de que haya países con moneda común y otros que no la tengan, hace que países como Reino Unido(no pertenece al €) de la sensación que no pertenecen a la UE. No hay política monetaria común excepto para 17 estados de la Eurozona.
2º- El hecho de no tener un sistema fiscal armonizado hace que las empresas no sean igual de competitivas en un país que en otro. Realmente éste es un problema que se sufre dentro incluso, de cada uno de los países donde hay comunidades o regiones que aspiran a tener un sistema fiscal propio. 
Sin política monetaria y fiscal común, difícilmente se puede avanzar hacia una unión política mayor que permita tener un presupuesto más ambicioso para solucionar los problemas de paro y cohesión social

El diseño de un futuro europeo a partir de un presente convulso
Existe una jerarquía europea, no tanto en un sentido político sino en un sentido económico. La apuesta por el norte deja al sur ante un grave dilema, mucho más patente cuanta más sea la intención separatista anglosajona.
Si Cameron apuesta simplemente por un "cooperativismo" europeo, parece claro que los del arco sur podremos aún mediar en Europa. 
El momento actual requiere de la visión de auténticos líderes, a nivel europeo. Nos referimos en general, incluyendo al Reino Unido, que en momentos de crisis, quiere soltar vagones para seguir a su ritmo. 
Europa no debe subdividirse conceptualmente en función del parámetro economicista, porque la realidad europea está construida sobre un colectivo de europeos, no de fronteras, idiomas, infraestructuras, entidades financieras, partidos políticos.
La economía futurible que manifiesta (quizá como amenaza) Cameron, parte del egoísmo y no es lo que debemos defender en Europa. 
Si algo debemos aprender de la actual crisis mundial y europea es la gestión de la solidaridad intraeuropea y sus resultados. Si mañana mismo surgiera un líder sureño, casi apostólico, seguro que el eje sociopolítico bascularía. 
Utilizando esa visión geométrica o geográfica, lo conveniente no es un eje, sea este - oeste o norte - sur, sino un entramado, donde haya tantos ejes como enlaces (entes o estados) y donde el eje principal haya evolucionado a algo en tres dimensiones, al menos: dos dimensiones geográficas, naturales, y una tercera cultural y política, que traiga todo lo demás (más dimensiones, por ejemplo).
Europa no es solamente un gran mercado. Es mucho más que eso, porque la historia así lo evidencia.

@ECI2012
Miquel Mascort i Reig
Ramón Fraile Duque
Eduardo Rebollada Casado
Francisco Fernández Reguero
Rubén E. Bianco
José Luis Zunni

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¿Será verdad, por fin, que vuelve a aflorar un plan de Inversiones para la UE anunciado en la Cumbre de junio de 2012?

11/01/2013 Economistas críticos

Para que esto sea posible, el BEI (Banco Europeo de Inversiones) ha aprobado aumentar su capital en 10.000 millones de euros, lo que le permitirá prestar hasta 60.000 millones de euros adicionales en los próximos tres años y así, poder financiar proyectos en toda la UE que aceleren la recuperación económica.
Muchos lectores pensarán que carece de sentido realizar una ampliación de capital en el BEI, teniendo fondos no utilizados y desembolsados por todos los países en el FEEF por 240.000 millones de euros, y sin haberles dado destino. 
Pero estamos en enero…nada menos que 7 meses después, la agilidad institucional de la UE muestra sus poderosas GARRAS y nos amenaza con aumentar su capital, para así poder cumplir con aquello que se prometió en la Cumbre de inicio de verano.
Les recordamos a los lectores, que lo que se había acordado en junio pasado, fue un plan rector de infraestructuras de 130.000 millones de euros. (1)
Según Bruselas, podría producirse una fuerza centrípeta de otras fuentes de financiación - hay que pensar que cuentan en parte con las del FEEF- de hasta 180.000 millones de euros, cuyo destino serían la incentivación de las PYMES, innovación tecnológica, energías limpias e infraestructuras. (2)
Como siempre ocurre con los comunicados que emanan de Bruselas, son ampulosos en palabras y objetivos, pero muy flacos en cuanto a implementación. 
El presidente del BEI, Werner Hoyer, afirma en un comunicado que "La decisión unánime de los gobernadores del BEI de reforzar la base de capital del banco y permitir un aumento adicional del crédito por valor de 60.000 millones, demuestra un deseo compartido de apoyar las inversiones que creen empleo y contribuyan al crecimiento económico en Europa". Muy bien, Sr. Hoyer…le apoyamos, le damos la enhorabuena….aunque recriminamos la lentitud y la reducción del importe.
El mecanismo que dicen van a aplicar -según el comunicado- es que van a trabajar de manera conjunta, tanto con inversión pública como privada (estados miembros que puedan hacerlo y empresas privadas que inviertan) de forma que se desbloqueen inversiones importantes que puedan plasmarse en proyectos. Parece lógico que se promueva la libre competencia de las empresas privadas de las diferentes naciones en todos los países europeos
Aumentar la Deuda Pública, no ha demostrado ser una eficaz arma para el crecimiento económico, toda vez que al ser pública, parece tener unas prioridades de gasto que no coinciden en muchas ocasiones con lo que puede ser eficiente o generador de riqueza para sus ciudadanos.
Si queremos que estos fondos estructurales canalizados desde el BEI lleguen a resultar eficaces para el crecimiento a largo plazo, deberían incidir en inversiones productivas sostenibles con respecto al medio ambiente, no más paradas de AVE ni autopistas radiales de bajo tránsito, ni aeropuertos sin pasajeros, ni más polideportivos o parques … hablamos de generar riqueza a largo plazo y de aumentar la demanda a corto, y ésta tiene que venir de promover las nuevas tecnologías a nivel de infraestructuras y de apoyo a start-ups.
Pero todo esto sin que haya una presión fiscal igualitaria, o que no haya inseguridad jurídica en la contratación con la Administración Pública o en sectores sensibles como la energía, o que la Administración incumpla las propias leyes que promulga como la de plazos de pago, puede servir de bien poco.
Hay una pregunta en el aire. ¿Qué países serán los destinatarios principales de estos fondos estructurales? Italia, España y Portugal solamente, o se apuntarán Francia, Irlanda, Grecia, Alemania,... A fin de cuentas, estos fondos lo que hacen es movilizar dinero de los países del norte a los que resultan beneficiarios de la inversión, de los créditos. Sería de esperar que estos fondos estructurales compensasen solidariamente a los países periféricos, toda vez que son los principales perjudicados de la búsqueda de seguridad por parte de los capitales europeos.
El conflicto político entre países para su distribución puede estar servido, y éste no resultará eficaz si no consigue mejorar las economías periféricas del sur. Así que a esperar hechos.
En cuanto a la cantidad que le tocaría desembolsar a España en esta ampliación de capital (teniendo en cuenta que su participación en el BEI es del 9,77%), ésta sería será de 977 millones de euros. (3)
La pregunta es de dónde saldrá este dinero. ¿De parte de los 230.000 millones de deuda pública que hay previstos para emitir en 2013? ¿Se deberá aumentar todavía más la deuda pública y destinar algo al BEI? Aunque bien es cierto que dependiendo de lo que se reciba podría verse menguada dicha aportación. Así que sería de esperar que España fuese receptora neta, sino ¿para qué?

Repercusión en la economía española
El problema es que nos tememos que, lamentablemente la creación de empleo hoy día, no solamente depende de tener crédito (por mucho que se pida) para iniciar un proyecto de inversión.
Hay otras cuestiones que la propia administración -en el caso español- es la primera que no cumple: la ley de morosidad o de plazos de pago, que lleva a muchas empresas a una situación límite.
Si no se confía en que la administración cumpla la ley, en quién vamos a confiar. Que no se pida confianza ni credibilidad gratuita. Todo lleva un tiempo y hay que demostrarlo con hechos.
Lo peligroso de la política del gasto inescrupuloso y a veces irracional, es que pueda contagiar al resto de la sociedad, creyendo como los políticos que todo se va a solucionar de la misma forma que se creó el problema (o sea, endeudándonos más).
Por tanto, que fluya el crédito de forma racional: sí!! Pero es tan importante o más, tomar medidas para que las empresas puedan aumentar su competitividad y eficiencia, que se reduzca la morosidad empezando por las AAPP y luego que se preste al que verdaderamente demuestre que sus proyectos crean empleo y son viables.
Si es contrario a una buena disciplina financiera no prestar de la manera desbocada que se hizo en España, mucho menos debería hacerse hoy día si no se quiere entrar en una nueva burbuja que se alimente, en nuevo sectores, como se hizo ya en el de la construcción.
Que el sistema financiero tiene que cumplir su papel de correa de transmisión entre las PYMES y la economía real, es decisivo para la creación de empleo. Pero con responsabilidad, explorando nuevas áreas de la economía en la que el valor añadido y su nivel de competitividad, puedan facilitar la colocación de nuestros productos en los mercados mundiales (bienes y servicios).
Y es vital que esa responsabilidad la ejerza bien, toda vez que estamos inmersos en un proceso de desapalancamiento de la economía española.
Si bien es cierto que interesa que las empresas (PYMES mejor) reciban posibilidades de financiación, el hecho de que a nivel internacional el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea haya pactado que los activos líquidos de la banca podrían incluir préstamos a empresas (grandes o pequeñas) con calificaciones crediticias comprendidas entre A+ y BBB+ (un nivel por encima del bono basura), podría generar problemas importantes en el futuro. Tanto por un uso ilimitado y no selectivo de esos préstamos como por un aumento del ya de por sí gigantesco volumen del llamado “shadow banking system”. 
A nivel nacional, parece deseable que el Banco de España “ayude” en el cumplimiento de este objetivo social de compatibilización de la reducción del endeudamiento general con la financiación de los proyectos más viables, más productivos, más exportadores y sostenibles,… mediante el control y asesoramiento a las entidades financieras españolas sobre sus operaciones de activo (tanto a PYMES como a grandes corporaciones).
Con toda seguridad, es mucho más productivo para la economía española financiar a las PYMES (generadoras de empleo nacional) que inmovilizar los pocos recursos financieros disponibles en grandes corporaciones (destructoras de empleo nacional).

(1) http://internacional.elpais.com/internacional/2012/06/22/actualidad/1340347754_781635.html
(2) http://www.elconfidencial.com/ultima-hora-en-vivo/2012/06/lopezisturiz-130000-millones-apoyar-crecimiento-europeo-20120625.html
(3) http://www.minhap.gob.es/es-ES/Areas%20Tematicas/Internacional/Union%20Europea/Paginas/Banco%20europeo%20de%20inversiones.aspx
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Economistas Críticos no cree que en 2013 se cambie la visión cortoplacista de los líderes políticos europeos

07/01/2013 Economistas críticos

Se dice que una vez le preguntaron al gran profesor y Premio Nobel de Economía, Paul Samuelson, si la ciencia económica era difícil de comprender. Su respuesta sigue aún hoy siendo aleccionadora para todos los líderes políticos del mundo: “comprender la economía es una cosa sencilla…lo que no lo es…en cambio…es medir las consecuencias y alcance de las políticas económicas que se tomen”.

O sea que más allá de las teorías económicas, lo que de verdad importa es la implementación de tales políticas y los resultados que de ella se obtengan. No es igual a una cadena de montaje en la que hasta el más pequeño detalle está previsto, sino que la sociedad es algo vivo y dinámico que tendrá reacciones diversas en función de las diferentes políticas que emprenda un gobierno.

De ahí que cuando en Bruselas, en particular en las Cumbres europeas, se difieren medidas importantes, caso del supervisor bancario único para 2014 en vez de 2013 –entre otras tantas políticas que también sufren dilaciones- lo único que sí se sabe es que tendrán sus efectos pasado un tiempo una vez que se implementen en la práctica.

Entonces, en la UE –sus líderes- que también conocen aquella afirmación de Samuelson, nunca en estos últimos dos años y medio desde que estallara el problema griego en mayo de 2010, han acelerado ninguna medida aún con aprobación de la Cumbre anterior, amparándose siempre en declaraciones ampulosas que hablan del beneficio de las políticas consensuadas, aunque los tiempos corran otra suerte, como si el factor tiempo en la UE no contara, mientras que sí cuenta, por ejemplo, en Asia-Pacífico y en los grandes países emergentes, incluyendo a Brasil obviamente, que se distancian cada vez más de una Europa lenta en la toma de decisiones.

La inexistente visión política del largo plazo
Pero hay más aún, y si se nos permite más grave que el propio ritmo al que se ejerce la gobernanza económica: la especial conjura de los líderes políticos a una visión a largo plazo del impacto económico de sus medidas, como si todo el eje de rotación de la economía mundial pasara por el implacable corto plazo de su timing político (el tiempo que dura el período legislativo).

Y éste es un terreno que ha sido abonado –el de los plazos- por mentes de la talla de Paul Krugman. Se preguntaba en una de sus habituales tribunas de opinión del New York Times, lo que pocos líderes políticos, especialmente europeos (esto lo aclaramos nosotros), no terminan de abordar: dejar de pensar obsesivamente en el corto plazo y hacerlo sobre el largo. Por eso el interrogante planteado por Krugman “¿Qué sabemos de las perspectivas para una prosperidad a largo plazo?,excepto unos pocos expertos que podemos contar con los dedos de una mano y menos aún, de líderes políticos como los de la UE, NADIE SE PLANTEA SIQUIERA EL LARGO PLAZO.

Krugman hace referencia a datos oficiales para el caso de Estados Unidos, como  la Oficina Presupuestaria del Congreso, de los que pueden derivarse dos pronósticos claros (con los que el Nobel de Economía no está de acuerdo):

1º No habrá diferencias entre el nivel medio de crecimiento económico a largo plazo en las próximas décadas, respecto del que hubo en las últimas, considerándolas desde los años 70.

2º La desigualdad distributiva de la renta que se incrementó bastante en las últimas tres décadas, en las próximas crecerá a ritmo moderado.

Krugman no cree que estén en lo cierto los organismos estatales que dan por sentado este crecimiento, por dos motivos:
a) Se da por hecho que los acontecimientos que se sucedan en el futuro, se parecerán bastante a los del pasado. En este punto debemos aclarar, que justamente la diferencia que marca a un gran líder político del que no lo es, es no solamente la capacidad de interpretar la realidad no como la ve todo el mundo, sino de que el pasado le sirva como acción catalizadora de un presente y un futuro en el que no deben cometerse los mismos errores, porque saben estos líderes que no necesariamente se repiten las mismas circunstancias históricas que se dieron con anterioridad.

b) Si continúa el crecimiento de la desigualdad, aunque de manera moderada, terminará produciéndose una “guerra de clases” que, como bien señala Krugman, la clase política ni siquiera quiere plantearse.

El impacto tecnológico en el largo plazo
La visión de Krugman sobre el largo plazo tiene directa relación con el impacto que el desarrollo tecnológico y científico tendrá en la sociedad, aunque aquí hacemos una interpretación de lo que Krugman explica, a fin de que se entienda el real alcance de lo que podríamos llamar consecuencias económicas del desarrollo tecnológico en el largo plazo.

Por un lado, el incremento de la productividad a costa del empleo (más o menos destrucción de puestos de trabajo) y cómo desde la política puede modularse este fenómeno.

Los que venimos siguiendo la evolución del proceso globalizador desde su cuna (en el inicio de los 90) sabemos que a cada avance tecnológico que implicara incrementos de productividad, se producía una transformación sustancial en el mercado de trabajoque al tener que adaptarse siempre a dicha realidad tecnológica determinaba a su vez un nuevo escenario económico (el mercado ya no era el mismo que al inicio de dicha nueva fase de desarrollo tecnológico).

Pero los procesos de innovación tecnológica son algo continuo y casi silencioso, van transformando hábitos de consumo y también nuevos procesos productivos, lo que termina transformando las organizaciones y finalmente la sociedad en su conjunto (la destrucción creadora que decimos los economistas, el motor de los mercados).

Formación de los ciudadanos
De esta transformación, la acción política debe tener especial cuidado en la formación de los ciudadanos para que no sean “elementos descartables a largo plazo” del mercado de trabajo, sino que cuenten con la preparación adecuada para este nuevo paradigma tecnológico.

Incremento de productividad y distribución de la renta
Al mismo tiempo, la distribución de la renta se verá alterada por este incremento general de la productividad de la economía, pudiendo traducirse en una dispar distribución de la renta, de modo que no todos los colectivos sociales se beneficien en la misma medida de su crecimiento.

Si bien este es un proceso que se viene dando durante décadas, de ahí las diferencias sociales, no implica que no se agudice aún más, justamente porque el salto tecnológico desplace trabajadores, incluso preparados,  que no han podido encontrar acomodo en este nuevo mercado de trabajo que se genere a largo plazo.

Políticas fiscales redistributivas
También se deriva una cuestión sustancial para el desarrollo equilibrado de la sociedad: las consecuencias del avance tecnológico no serán las mismas para los trabajadores y los empresarios.

Hay evidencias de que se está produciendo un aumento de la participación del empresario sobre los beneficios globales de la empresa en perjuicio de la participación de los trabajadores. Y es aquí donde deben actuar los gobiernos con sus políticas redistributivas de rentas a través del gasto público, al financiar sus programas con un mayor peso en la extracción de impuestos de los mayores niveles de renta de las empresas.

Además, se está produciendo una situación curiosa hoy día: se sube la edad de jubilación, cuando al mismo tiempo no se consigue dar empleo a la gente relativamente joven. No se están dando las respuestas adecuadas para que los jóvenes se incorporen al mercado de trabajo, y además puedan mantenerse los mayores, traspasando los valores culturales y de gestión de las empresas a éstos.

El avance tecnológico es imparable
El problema de fondo que hay que resolver, es determinar qué ritmo del avance tecnológico es el adecuado para permitir un progreso equilibrado, de forma que no se traduzca en un aumento considerable del paro incluso de trabajadores perfectamente cualificados. Pero cabe entonces una reflexión: ¿Se puede controlar el ritmo del avance tecnológico? Nos tememos que es algo muy difícil de controlar.

Además, con este avance tecnológico y sus derivados nuevos sistemas productivos, logísticos,… puede ser más que probable que existan efectos poco sostenibles en el largo plazo sobre el medio ambiente y nuestro planeta. 

Así pues, tiene mucha importancia que la clase política entienda la relevancia del largo plazo, realizando no sólo políticas para la recuperación del crecimiento económico sino también atemperando tendencias desestabilizadoras de largo plazo. Deberían mirar más allá de sus objetivos políticos cortoplacistas. Entender…se puede entender….OTRA COSA MUY DISTINTA ES QUE SE QUIERA HACER.


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Miquel Mascort i Reig
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